jueves, 8 de septiembre de 2016

La Electrohipersensibilidad: una condición real

En anteriores posts dimos cuenta del reconocimiento de la Incapacidad por electrosensibilidad concedida al ingeniero Ricardo de Francisco en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Ante las noticias aparecidas en algunos medios de comunicación a raíz de esta sentencia publicamos el siguiente artículo:

LA ELECTROHIPERSENSIBILIDAD: UNA CONDICIÓN REAL  

Numerosos estudios científicos encuentran efectos negativos en la salud consecuencia de las radiaciones de los teléfonos móviles y otros sistemas inalámbricos

Expertos en electrohipersensibilidad constatan que es un síndrome real consecuencia de la exposición electromagnética


El efecto nocebo es descartado por investigadores independientes 
 
Aunque es un trastorno del cual aún se están estudiando los mecanismos biológicos implicados, la electrohipersensibilidad está diagnosticada mediante variables objetivas por especialistas como el Doctor Dominique Belpomme [1] del Instituto ARTAC del Cáncer de París. Los marcadores determinados por Dominique Belpommehipoperfusión en el cerebro, apertura de la barrera hematoencefálica, proteínas de stress, antimielina en las neuronas, descenso de melatonina en orina- tienden a estabilizarse en afectados por EHS después de un periodo de tres meses de alejamiento de los campos electromagnéticos. Otras investigaciones como las de Magda Havas [2] y las de Olle Johansson [3] constatan distintas alteraciones fisiológicas producidas por los campos electromagnéticos como la variabilidad cardiaca o el número de mastocitos en la piel.  

La electrohipersensibilidad resulta controvertida porque su existencia está cuestionando la seguridad respecto de las telecomunicaciones inalámbricas. La doctora Mallery Blythe [4] –experta en EHS- considera que el efecto nocebo como causa de la electrohipersensibilidad está totalmente descartado dado que los síntomas se producen independientemente del conocimiento de los sujetos de la exposición a los campos electromagnéticos. En la Declaración de Bruselas [5] de 2015 sobre electrohipersensibilidad y Sensibilidad Química Múltiple expertos de diversos países manifiestan que el efecto nocebo no es una explicación dado que existen alteraciones fisiológicas objetivas ante las exposiciones detectables inclusive en animales.  

Algunos investigadores afirman que para creer en el carácter real de la electrohipersensibilidad los afectados deben demostrar que son capaces de reconocer los campos electromagnéticos. Este requisito es negado por otros investigadores que consideran que la electrohipersensibilidad puede producirse independientemente de la capacidad de los sujetos para detectar los campos electromagnéticos y que los criterios de diagnóstico deben ser las variables fisiológicas objetivas. Los estudios de provocación –en los que el sujeto debe distinguir cuando está activa la fuente electromagnética- han sido planteados como la prueba de la no existencia de la electrohipersensibilidad. Las dificultades para diseñar correctamente los estudios de provocación, -que se deben realizar en condiciones de aislamiento electromagnético, con suficientes tiempos de descanso entre exposiciones, a las frecuencias a las que más responde el sujeto- han posibilitado porcentajes relativamente bajos respecto de la capacidad de los sujetos electrohipersensibles para reconocer los CEM-campos electromagnéticos-, pero en absoluto suficientemente pequeños como para llegar a la conclusión de la no existencia de la electrohipersensibilidad. Los trabajos de G. James Rubin, citados como referencia para negar la electrosensibilidad, que han sido financiados por la industria de telefonía móvil [6], han recibido duras críticas por el diseño de sus experimentos [7]. De hecho los estudios de provocación cuando se hacen adecuadamente ofrecen bastante certidumbre respecto de la capacidad de las personas electrohipersensibles para reconocer los CEM, como podemos ver en Rea [8] en el año 91 y en Marino [9] en el 2011.  

Respecto de la influencia en la salud para la población en general nos encontramos con posturas contradictorias. Mientras que hay autores e instituciones que defienden la inocuidad de las radiofrecuencias, hay otros informes y organismos que alegan problemas de salud derivados de la contaminación electromagnética. La ICNIRP –Comisión Internacional para la Protección de la Radiación No-Ionizante- afirma que no hay efectos distintos del calentamiento de los tejidos. Sin embargo la ICEMS [10] –Comité para la Seguridad Electromagnética- dice que hay efectos biológicos perniciosos en los niveles de exposición de las reglamentaciones actuales. El mayor estudio sobre efectos de los campos electromagnéticos realizado por el grupo de trabajo BioInitiative [11]con más de 3500 investigaciones revisadas encuentra múltiples alteraciones en el funcionamiento biológico, que van desde el sistema nervioso al inmunológico. Recientemente mas de 200 científicos expertos en bioelectromagnetismo han firmado un llamamiento [12] a la ONU y la OMS, alertando sobre los peligros del actual nivel de contaminación electromagnética. A pesar de que hay estudios epidemiológicos que descartan la relación entre el uso del teléfono móvil con el cáncer, la IARC [13] –Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer- de la OMS tras la reunión de un panel de expertos en 2011 clasificó las radiofrecuencias en la categoría 2B o posiblemente cancerígena. El principal investigador mundial en riesgos para la salud de los teléfonos inalámbricos, el sueco Lennart Hardell, cuyos trabajos fueron tenidos en cuenta por la IARC para dicha clasificación solicita una categoría 1A ó conocido causante de cáncer [14].       

En el apartado de las legislaciones en relación a las emisiones de radiofrecuencias nos encontramos también con una situación de contradicción. En España y otros países europeos seguimos una recomendación del Parlamento europeo del año 99 que asume los niveles fijados por la ICNIRP, cuando hay resoluciones del Parlamento europeo [15][16] del año 2008 y 2009, y una resolución de la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa [17] del 2011 que piden descensos significativos del nivel de emisión electromagnético, así como el reconocimiento de la electrohipersensibilidad 

En el tema de la electrohipersensibilidad y la contaminación electromagnética estamos lejos de poder asistir a un debate objetivo. Hay importantes intereses económicos en juego que están influyendo en las investigaciones científicas y en los posicionamientos de las instituciones responsables de la seguridad sanitaria. Según algunas revisiones de estudios [18], en relación a los efectos en la salud de los campos electromagnéticos, la fuente de financiación es el principal condicionante respecto de los resultados de las investigaciones. La institución privada de referencia a la hora de marcar los niveles de las emisiones electromagnéticas, la ICNIRP, está cuestionada por importantes científicos [19][20]debido a la falta de rigor de sus informes y a la oscuridad en cuanto a su financiación y criterios de nombramiento. Según Yuri Grigoriev, presidente del RNICNIRP -Comité nacional ruso para la protección de la radiación no ionizante-, los niveles de la ICNIRP basados en el calentamiento de los tejidos no protegen a la población ante la exposición crónica que existe en la actualidad [21]. Hemos de destacar la implicación de la ICNIRP en el Proyecto CEM de la OMS, cuyo primer presidente fue Michael Repacholi que fue presidente fundador de la ICNIRP y que dejó el cargo tras salir a la luz que estaba recibiendo financiación ilegal procedente de la industria de telefonía [22]. En la actualidad la presidente del Proyecto CEM de la OMS es la ingeniero electrónico Emilie Van Deventer, responsable de una cátedra de investigación en Toronto patrocinada por Bell Canada y Nortel. El Proyecto CEM de la OMS tiene como integrantes prácticamente en su totalidad a científicos financiados por las compañías de telefonía que niegan los riesgos para la salud de las tecnologías inalámbricas[23]. Según David Mercer [24] de la Universidad de Wollongong el Proyecto CEM de la OMS, financiado hasta en un 50% por la industria de telecomunicaciones adopta un modelo a medida de la ciencia para dejar fuera las investigaciones que encuentran efectos en la salud y despliega un discurso ideológico de legitimación de las tecnologías acorde a los intereses de la industria. En 2013, el panel de expertos del SCENIRH -Comité de riesgos emergentes y recientemente identificados-, emitió un informe negando los peligros de la contaminación electromagnética que fue denunciado [25] por la falta de formación y los conflictos de intereses de sus miembros. De los catorce integrantes sólo dos contaban con formación específica y sólo otros dos no tenían conflicto de interés. En Febrero de 2015 el Comité Económico y Social Europeo aprobó de manera irregular un dictamen sobre electrohipersensibilidad en contra de la propuesta elaborada por el grupo de trabajo y aprobada por la sección correspondiente, proceso que actualmente está siendo investigado por la defensora del pueblo europeo [26] por los conflictos de interés del miembro que lo presentó.  

Un número significativo de expertos en bioelectromagnetismo está mostrando su preocupación ante el actual aumento de la exposición electromagnética. Instituciones públicas como el Parlamento europeo y la Agencia Europea de Medioambiente [27] han expresado la necesidad de dar cobertura a las personas electrohipersensibles. Países como Suecia ya la han reconocido. Tribunales en países como Francia y España están dando la razón en sus demandas a las personas afectadas. ¿Cuánto van a tener que seguir sufriendo los electrosensibles hasta que la sociedad decida hacerse cargo de su situación y tomar conciencia de un problema de salud que afecta a todos? 


Carlos Álvarez


Notas  

1- Reliable disease biomarkers characterizing and identifying electrohypersensitivity and multiple chemical sensitivity as two etiopathogenic aspects of a unique pathological disorder. Dominique Belpomme, Christine Campagnac and Philippe Irigaray. Reviews on Enviromental Health. 2015. 

2- Radiation fron wireless technology affects the blood, the heart and the and the autonomic nervous system. Magda Havas. Reviews on Environmental Health. 2013.  
http://wirelessrighttoknow.com/wp-content/uploads/2011/12/Havas2013.pdf 
   
3- Electrosensbilidad: Conocimiento actualizado de una discapacidad funcional. Olle johansson. Electromagnetic Biology and Medicine. 2006 

4- Electromagnetic Hipersensitivity. A summary by Erica Mallery-Blythe. 2014.  
http://www.iemfa.org/wp-content/pdf/Mallery-Blythe-v1-EESC.pdf 

5- Declaración científica Internacional de Bruselas sobre Electrohipersensibilidad y Sensibilidad Química Múltiple. 2015. 

6- Mobile Telecommunications and Health Research –MTHR-. 
http://www.mthr.org.uk/research_projects/Peer-reviewedpapers.htm 

7- James Rubin´s very dubious provocation studies. EMFacts. 2013. 
http://www.emfacts.com/2013/02/james-rubins-very-dubious-provocation-studies/ 

8- Electromagnetic Field Sensitivity. William Rea. Environmental Health Center, Dallas. 1991. 
http://www.aehf.com/articles/em_sensitive.html 

9- Electromagnetic hipersensitivity: evidence por a novel neurological syndrome. McCarty DE, Carrubba S, Chesson AL, Frilot C, Gonzalez-Toledo E, Marino AA. Internacional Journal of Neuroscience. 2011 
http://www.next-up.org/pdf/Electromagnetic_Hypersensitivity_Evidence_For_A_Novel_Neurological_Syndrome_McCarty_Marino_July_2011.pdf 
  
10- Resolución de Benevento. Comisión Internacional para la Seguridad Electromagnética –ICEMS-. 2006. 

11- BioInitiative 2012. Resumen para el público.  

12- Llamamiento internacional: Los Científicos piden Protección frente a la Exposición a los Campos Electromagnéticos No Ionizantes . EMFscientist.org. 2015.   

13- La IARC clasifica a los campos electromagnéticos de radiofrecuencias como posiblemente cancerígenos en los seres humanos. Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. OMS. 2011.  
http://www.peccem.org/DocumentacionDescarga/Legislacion/IARC.WHO_31.05.11_cast.pdf 

14- Lennart Hardell Setter to WHO regarding brain tumor risk associated with exposure to radiofrecuency fields. 2015. 
http://www.stopumts.nl/doc.php/Artikelen/9390/hardell_letter_to_who_regarding_brain_tumour_risk_associated_with_exposure_to_radiofrequency_fields 

15- Resolución del Parlamento europeo sobre la Revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medioambiente y Salud 2004-2010. 2008  

16- Resolución del Parlamento europeo “Campos electromagnéticos: Consideraciones sanitarias”. 2009. 

17- Resolución 1815 de la  Asamblea Parlamentaria Consejo de Europa, “Peligros potenciales de los campos electromagnéticos y sus efectos en el medioambiente”. 2011. 

18- Source of Founding and Results of Health Effects of Mobile Phone Use: Systematic Review of Experimental Studies. Anke Huss, Matthias Egger, Kerstin Hug, Karin Huwiler-Müntener and Martin Röösli. Enviromental Health Perspectives. 2007. 
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1797826/ 

19- How Industry and Politics Has Been Dealing with the Radiation Protection of People. Franz Adlkofer. 2014. 

20- Icnirp guideline critique, Criticism of the proposal to adopt the Icnirp guidelines for cellsites in New Zealand. Neil Cherry. 1999. 
https://www.salzburg.gv.at/gesundheit_/Documents/icnirp-kritik1.pdf 

21- Electromagnetic Fields and the Public: EMF Standards and Estimation of Risk. Yury Grigoriev. Earth and Environmental Science. 2003. 
http://iopscience.iop.org/article/10.1088/1755-1315/10/1/012003/pdf;jsessionid=C63BA1C3F7805969C540FBEE20991F30.c1.iopscience.cld.iop.org 

22- Microwave News Respons to Michael Repacholi . 2006. 
http://www.microwavenews.com/docs/MWN.11(9)-06.pdf 

23- Lista de participantes y conflicto de interés de la conferencia CEM y salud organizada por la Comisión europea en Bruselas en 2011. Electromagnetichealth.org.  
http://electromagnetichealth.org/wp-content/uploads/2011/11/Brussels_2011_EMF_Conference_-_CONFLICTS_OF_INTEREST.pdf  

24 - The WHO EMF Proyect: Legitimating the Imaginary of Global Harmonization of EMF Safety Standarts. David Mercer. Engagin Science, Technology, and Society. 2016.  
http://estsjournal.org/article/download/41/33 

25- Scenihr: Garantizar la transparencia, la imparcialidad, y la pluralidad de las evaluaciones de los expertos. PECCEM. Carta al Director de Salud Pública de la Comisión Europea. 2014. 

26- Carta de la Defensora del Pueblo Europeo a EQSDS –Electro y Químico Sensibles por el Derecho a la Salud- admitiendo la queja en contra del proceso de Dictamen de Electrosensibilidad en el CESE por los conflictos de interés.  

27- Ponencia de Jacquie McGlade, directora de la AEMA. Conference on Cell Phones and Health, Science, and Public Policy Questions. 2009.  

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